Historia de la Pontificia, Real, Ilustre, Fervorosa y Mariana

 Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de SEVILLA

 

 

La segunda década del siglo veinte ya había pasado su ecuador, cuando a la Sevilla de principios de siglo, más concretamente en 1917, llega como párroco a la antigua Colegial de El Divino Salvador de Sevilla, segundo templo en importancia después de la Catedral, Don Juan Luis de Cózar y Lázaro.

 

Dicho sacerdote, había ejercido como párroco en la de la Asunción de Almonte. Por esta vinculación al citado pueblo y por su gran devoción a la Stma. Virgen del Rocío, cuando en el año 1918 el insigne hinojero, Juan Francisco Muñoz y Pabón lanza la idea de la Coronación Canónica de la Patrona de Almonte, (recordemos su tan famoso artículo La pelota está en el tejado publicado en El Correo de Andalucía), Don Juan Luis de Cózar y Lázaro es designado Secretario de la Comisión de la Coronación.

 

Y fue, en la citada parroquia de El Divino Salvador de esta Ciudad, donde tuvieron lugar todos los actos previos a dicha Coronación, que se realizó en la propia Aldea del Rocío el 8 de Junio de 1919.

 

 

Como no podía ser menos, los actos celebrados en Sevilla, estuvieron presididos por un cuadro de grandes proporciones de la Stma. Virgen del Rocío, obra del insigne pintor D. Manuel García y Rodríguez (1863-1925) pintado en El Rocío en 1917 y que era propiedad de Don Juan Luís de Cózar y Lázaro.

 

 

En la actualidad, y por donación de sus herederos, se encuentra en la Iglesia Parroquial de la Magdalena de Dos Hermanas (Sevilla).

 

Hay que aclarar que este cuadro ha sido atribuido erróneamente a José García Ramos, pero al analizar la firma, se puede observar que no es así, amén de que había fallecido en 1912.

 

 

Sin ánimo a equivocarnos, podemos afirmar que este fue el primer chispazo que prendió en la Parroquia del Divino Salvador, y que inició una devoción a la Virgen del Rocío.

 

Don José Anastasio Martín, gran devoto de la Stma. Virgen del Rocío, y su médico y amigo, D. Antonio Leyva, donan a Don Juan Luis de Cózar y Lázaro, la talla de una Virgen del Rocío a imagen y semejanza de la que ya  se rendía culto en la Aldea de las Marismas de Almonte.

 

 

Tras la restauración que tuvo en el año 2002 por parte de Miñarro, parece ser que se aclaró su autoría, debiéndosele  a Sebastián Santos, aunque hay versiones de que su autor podría haber sido Castillo Lastrucci. Lo cierto es que en la espalda de la imagen, apareció la firma de Santos. Fue expuesta en el Pabellón de Andalucía de la Exposición del 29 de la capital hispalense, y también estuvo en una muestra Mariana que tuvo lugar en aquel año.

 

Don Juan Luis de Cózar y Lázaro, cuando deja la Parroquia de El Divino Salvador de esta Ciudad, hecho que ocurre en el año 1927, ya había hecho donación de la citada Imagen de la Virgen al patrimonio de la parroquia, donde, y gracias a la Hermandad posteriormente creada, sigue recibiendo Culto.

 

Y esta devoción que se iba extendiendo, da origen  a que allá por el año 1933, en el mes de Septiembre, un grupo de devotos de la Stma. Virgen del Rocío, entre los que se encontraba D. José Anastasio Martín, D. Emilio Pardo Bernal, D. José María Delgado,  Don Segundo de Montes Huidobro y D. Antonio Mateo, como primeros firmantes, elevan una respetuosa, cariñosa y razonada instancia al Emmo. y Rvdmo. Sr. Cardenal-Arzobispo de Sevilla, a la sazón Don Eustaquio Ilundain y Esteban, en solicitud de la pertinente autorización eclesiástica, para crear en la citada Parroquia de El Divino Salvador de Sevilla, una Hermandad con el título de NUESTRA SEÑORA DEL ROCIO DE SEVILLA.

 

 

Habiendo tenido acuse de recibo dicha petición en el Palacio Arzobispal, se procede a incoar el oportuno expediente de creación de una nueva Hermandad. Dicho expediente tiene fecha 26 de Septiembre de 1933 y número de protocolo 12.866.

 

Tras numerosísimas dificultades de orden tanto técnico, eclesial como administrativo, después de tener que personarse los firmantes de la petición en el Palacio Arzobispal para ratificarse, después de solicitar del Cura Párroco del Salvador, en aquellas fechas Don Javier Lazo Moya, informe al respecto, se consigue que el Iltmo. Sr. Vicario General del Arzobispado de Sevilla, en aquel momento el Dr. Don Jerónimo Armario, visto el informe favorable del Iltmo Sr. Fiscal Dr. Don Angel Sánchez y Susillo, y con la diligencia notarial correspondientes del entonces Notario Eclesiástico Don José Antonio Herrera, firma el DECRETO DE ERECCIÓN CANÓNICA en la Parroquia de El Divino Salvador de esta Ciudad, de una HERMANDAD con el título de NUESTRA SEÑORA DEL ROCIO DE SEVILLA, con tan sólo una cláusula muy especial, y es que esta Hermandad creada, no estaba autorizada a realizar anualmente la peregrinación en Romería al Santuario de Ntra. Señora del Rocío, en el término de Almonte, en las fiestas de Pentecostés. Este documento tiene fecha de 17 de Febrero de 1934.

 

 

El texto dice lo que sigue:

 

"Visto el expediente sobre erección de una Hermandad de Nuestra Señora

del Rocío en la  Iglesia parroquial del Salvador de

Sevilla y aprobación de sus Estatutos y accediendo a lo solicitado, en uso

de las facultades que Nos competen de mandato especial de S.E.R. el Sr.

Cardenal Arzobispo de esta Diócesis, en conformidad con lo dispuesto en

el can. 686 &2º y 3º , y 708, venimos en erigir y erigimos canónicamente en

la Iglesia parroquial del Salvador de Sevilla la "Hermandad de Nuestra

Señora del Rocío" y aprobamos por tres años los Estatutos que nos han si-

do presentados para su regimen y gobierno, y que según dictamen del M.I.Sr.

Fiscal del Arzobispado están conformes con las disposiciones del Rerecho

Canonico General de la Iglesia y con las especiales vigentes en esta Dió-

cesis.

Expídase el correspondiente despacho de erección y extiendase en los Es-

tatutos el Decreto de aprobación por tres años, en la forma acostumbrada.

Lo decretó y firma el Ilmo. Sr. Vicario Gral. del Arzobispado en Sevilla,

a diez y siete de febrero de mil novecientos treinta y cuatro de que doy fé."

 

 

De modo que sin poder peregrinar a la Aldea almonteña, la Hermandad de SEVILLA comenzó su andadura. Los años fueron pasando; una guerra civil de por medio, no pudo con esta devoción, acrecentándola aún más, después de todas las penalidades sufridas por la Iglesia durante la misma.

 

Debieron que pasar dieciséis años, desde aquel día de Febrero de 1934, para que el tan anhelado deseo de todos los Hermanos de esta Hermandad del Rocío de Sevilla, de ir en Romería hasta El Rocío, pudiera hacerse realidad.

 

 

De este modo, en el año 1950, un grupo de Hermanos apoyados con un entusiasmo digno de todo encomio por el entonces Cura Párroco de El Divino Salvador Don Andrés Guillén Morales, y la colaboración estrechísima de Don José María Domenech Romero, Abogado del Ilustre Colegio de Sevilla, años después Hermano Mayor y hasta su fallecimiento HERMANO MAYOR HONORARIO, se proponen revitalizar la Hermandad, ya que la devoción seguía creciendo, y conseguir la calidad de Hermandad Romera, y poder asistir en unión de las otras Hermandades del Rocío a todos los Actos de Pentecostés en la Aldea del Rocío.

 

 

Para ello elevan al entonces Emmo y Rvmo. Sr. Cardenal-Arzobispo de Sevilla Dr. Pedro Segura Saenz, respetuosa instancia en petición de la revisión del expediente original.

 

Se tienen que salvar nuevamente grandes dificultades, pues en principio el criterio de la Autoridad Eclesiástica era el de que se siguiera como estaba, pero ante el entusiasmo de todos y después de ingentes y largas negociaciones, se consigue que sean aprobadas las Reglas presentadas con la siguiente inclusión en la Romería, Reglas que iban avaladas con la firma del Director Espiritual D. Andrés Guillén Morales, la del Hermano Mayor, Don Miguel Lasso de la Vega y Marañon, la del Secretario, Don Eduardo Muñoz Corpas y la del Fiscal, Don Francisco Rodríguez-Suárez y Suárez.

 

El nuevo decreto con la autorización fue firmado por el entonces Iltmo Sr. Vicario General del Arzobispado, Dr. Tomas Castillo Aguado, visto el informe favorable del Iltmo Sr. Teniente Fiscal, Dr. Jerónimo Gil Álvarez, con fecha 4 de Octubre del año 1950.

 

Hay que reseñar que la Romería de ese año de 1951 hubo de realizarse con un permiso especial del Iltmo Sr. Vicario, fechado el 30 de Abril de dicho año.

 

 

El texto dice lo siguiente:

 

Decreto: Sevilla 30 de Abril de 1951

 

Visto el precedente informe del Sr. Teniente Fiscal

de este Arzobispado, de acuerdo y conformidad con el

dictamen del mismo, venimos en acceder y accedemos a

lo solicitado por la Hermandad recurrente, concediendo

nuestra autorización, para que, pueda proceder a su tras-

lado en Romería a Ermita de Ntra Sra del Rocío en Almonte

durante los días 12 13 y 14 del próximo mes de Mayo, por

el itinerario indicado en su escrito, por este año y ad-

experimentum, pero con las condiciones siguientes:---

1º Se evitará encontrarse en el camino con la Hermandad de

Triana.- 2º En la Ermita del Rocío, la Hermandad del Di-

vino Salvador se comportará de tal forma que evite cual-

quier antagonismo entre ambas Hermandades, esto es entre

la Hermandad de Triana y la del Salvador.- 3º  El regreso

de la Romería se efectuará por el mismo camino que a la ida

y de tal forma que esté en la Parroquia del Salvador con luz

del día el mismo día de su regreso.. 4º- El Sacerdote que

dicen acompañará a la Hermandad como Director Espiritual

informará sin pérdida de tiempo a esta Jurisdicción del com-

portamiento de la Hermandad, tanto en la ida como en el re-

greso y su estancia en la Ermita.- Den traslado.

 

Lo decretó y firma el Iltmo. Sr. Vicario General y Pro-

visor del Arzobispado, en Sevilla, fecha ut supra, de que

doy fe.

 

El día 9 de mayo de 1951, se remite por el Secretario, con el VºBº del Hermano Mayor, carta a la Hermandad de Villamanrique, con la petición de que actúe como madrina en el acto de presentación en el Rocío.

El contenido de la misma es el siguiente:

Tenemos el honor de dirigirnos a  esa Real Hermandad, en solicitud de que amadrine a esta novísima que, con el permiso de la autoridad competente, eclesiástica y civil, en cumplimiento del artículo 57 de las Reglas de la Hermandad de Almonte, hará su entrada y presentación al Rocío por primera vez, a fin de rendir tributo de amor a la Blanca Paloma”

A tal efecto, deberán certificarnos por escrito de oficio, para acreditar ante dicha Hermandad esta circunstancia que nos será exigida en su momento oportuno.

Con nuestro agradecimiento más sincero, reciba esa Hermandad nuestra consideración más afectuosa”.

La Hermandad de Villamanrique, aceptó la solicitud que se le hacía y lo comunica a la de Sevilla en estos términos:

“Con gran satisfacción quedo enterado del contenido de su atenta comunicación siendo muy grato el participar que esta Hermandad acepta gustosísima el alto honor que le brinda de amadrinar a esa novísima, establecida canónicamente en la Parroquia del Divino Salvador, y acompañarla en los actos que han de tener lugar en la Aldea del Rocío en honor de nuestra Amantísima Madre la Blanca Paloma.

Dada la premura del tiempo para ponernos en contacto personalmente, le comunico que la hora fijada a esta Hermandad para hacer su entrada oficial en el Rocío son las cinco de la tarde del próximo sábado.

Al hacer su primera entrada en este pueblo, le agradeceré nos avisen con una hora de anticipación, a fin de tributar a esa Hermandad el recibimiento que le es debido. Con nuestro agradecimiento más sincero, reciba esa Hermandad nuestra felicitación más afectuosa”

La primera salida tuvo lugar después de participar en la Misa de Romeros, a las 9:30 horas, de la mañana del 10 de Mayo, con el hecho anecdótico, de que como la Hermandad carecía de lo que en términos rocieros por aquellas fechas se conocía con el nombre de "Cajón", para portar el Simpecado, y posteriormente se conoce ya con el nombre de Carreta, con la debida autorización del Sr. Cura Párroco, se llevó la tumbilla de la Virgen de Nuestra Señora de las Aguas.

 

Previamente y en la Misa que tuvo lugar el Sábado 5 del mismo mes, se procedió a la bendición de las Insignias de la Hermandad.

 

 

En aquella primera salida, se portó el primer Simpecado que tuvo la Hermandad, popularmente conocido por el de “las estrellitas”, dado las que llevaba bordadas en el terciopelo y que era obra de Enrique Bolaños.

 

 

 

El Hermano Mayor de este primer camino, D. Miguel Lasso de la Vega y Marañón, no pudo efectuar el mismo por enfermedad. Estuvo representado en la salida por D. Eduardo Muñoz Corpas, Secretario, y en el camino por D. Victoriano Fernández Piedra, a la sazón Mayordomo.

 

Acompañaron a la Hermandad en su salida, diferentes autoridades civiles y militares, así como la Banda Municipal y la Banda de Caballería. Ya en esta primera salida, se empezó a fraguar la intima conexión entre nuestra Hermandad y la Capitanía General, conexión que dura hasta nuestros días. El entonces Capitán General, D. Ricardo Radas Peral, acompañó la salida de la Hermandad.

 

 

 

El Camino que se realizó aquel primer año 1951, comenzó como se ha dicho, el Jueves 10 de Mayo, siendo su recorrido por las calles de Sevilla a través de la Av. de José Antonio, Queipo de Llano, hasta llegar al puente de San Termo para después coger por la Av. República Argentina hasta llegar al Aljarafe, transcurriendo por San Juan de Aznalfarache, Mairena de Aljarafe, Almensilla y llegando al anochecer a la Hacienda de la Juliana donde se pernoctó.

 

 

Al día siguiente, se tomó  la carretera de la Isla Mayor hasta llegar a Aznalcázar, donde al final de la cuesta, aproximadamente donde hoy se encuentra la gasolinera, se sestea, para después continuar hasta Gato para dormir, pasando previamente por Pilas y Villamanrique. El sábado se entró en El Rocío por el camino de Hinojos, al igual que se hace en la actualidad desde 1994.

 

 

 

 

 

Este primer año, la Hermandad pasó sus días en la Aldea en la calle Almonte, en una choza que se alquiló y que estaba muy cerca de la Ermita antigua.

 

 

 

La vuelta, que comenzaba el Lunes por la tarde cuando la Virgen había entrado en su Ermita, se volvía por el mismo camino, haciendo noche en Gato y la segunda en La Juliana. La entrada en Sevilla tuvo lugar en la tarde del Miércoles 16 de Mayo.

 

 

De esa primera romería, el Sr. Coadjutor de la Parroquia del Divino Salvador, que acompañó a la Hermandad, D. Francisco Romero de la Quintana, emitió un informe que el citado Señor Coadjutor firmó, en el que manifiesta que “el comportamiento de todos los componentes fue altamente ejemplar y digno de encomio. Que se asistió a todos los actos programados por la Hermandad Matriz. Que se asignó el número Veintinueve de las filiales y que la Hermandad del Rocío de Sevilla fue amadrinada por la PRIMERA, REAL, ILUSTRE Y MAS ANTIGUA HERMANDAD DE NUESTRA SEÑORA DEL ROCIO DE VILLAMANRIQUE DE LA CONDESA, asistiendo como testigo del acto la REAL, ILUSTRE, ANTIGUA  FERVOROSA HERMANDAD DE NUESTRA SEÑORA DEL ROCIO DE BENACAZON.”

 

Al igual que ocurriera antes de la salida, el Secretario de la Hermandad remitió carta a la de Villamanrique en los siguientes términos de agradecimiento:

 

Tengo el honor de transmitir a esa Real Hermandad, el acuerdo tomado por unanimidad de agradecer de todo corazón, cuantas deferencias y favores hemos recibido, así como el honor que nos ha deparado de amadrinar a esta novísima Hermandad, que nunca olvidaremos y cuyo recuerdo guardaremos siempre.

 

Asimismo, agradecemos el hecho de habernos enviado una representación en nuestra entrada oficial de regreso de nuestra Romería, significándole para orgullo y gloria de nuestra Madrina, que el acto resultó apoteósico.”

 

Al segundo camino de la Hermandad en 1952, amen de la Carreta del Simpecado, diez carretas fueron acompañando a la Hermandad. Aquel fue el mismo que el año anterior, salvo con la variación de que la primera noche se pernoctó en la Hacienda de Benahiar y a la vuelta en la Hacienda de la Bodeguilla, cedidas por hermanos.

 

 

Dado que no estaba debidamente recogida la reglamentación de la Romería en las Reglas, hubo de habilitarse una Comisión para estudiar la misma, basadas en las de la Hermandad Matriz y las de la Hermandad de Huelva.

 

 

Es de destacar que ese año, la estancia en la Aldea, tuvo lugar donde hoy en día está ubicada la Casa Hermandad de Jerez de la Frontera, en la calle Almonte.

 

 

Hay que reseñar que durante muchos años, la imagen de la Virgen del Rocío que recibe culto en la Parroquia del Salvador, era portada en la carrera del Simpecado hasta la Parroquia de San Juan de Aznalfarache, donde quedaba depositada hasta la vuelta del Camino. Allí, el Simpecado que había venido portado a caballo, era colocado en la misma y seguía su camino hasta la aldea Almonteña.

 

         

 

A la vuelta del Rocío, se procedía de igual forma, haciendo la entrada en Sevilla tal y como la salida. Esto se vino haciendo hasta 1959.

 

 

 

 

Existe una historia especialmente humana y emotiva en estos primeros año de la Hermandad, cuando la misma era "una familia". Una historia de las que sólo pasan en "El Rocío". Desde el primer camino en 1951, acompañaba a la misma una Señora, la de Asian, como se la conocía en la Hermandad. Iba siempre con sus dos hijas y a decir de los que la conocieron, era como la madre de la Hermandad, alimentando y ayudando a todo el que podía.

 

Pues resultó que después de muchos años haciendo el Camino, un año no apareció en la salida hacia la Aldea. En la esquina de la Avenida de José Antonio, como entonces se llamaba, los bueyes de la Carreta se pararon de pronto sin querer seguir la marcha. Un coche fúnebre esperaba para pasar.

 

Ni los Alcaldes de Carreta ni nadie conseguía que se movieran. El coche fúnebre continuo su marcha pasando por delante de la Carreta: cuando hubo lo hubo hecho, los bueyes comenzaron a caminar nuevamente. En el coche, iba "la de Asian"....

 

En 1954, el Ayuntamiento de Almonte, cede parte de los terrenos que hoy acogen la actual Casa Hermandad en El Rocío, más concretamente los actuales huecos de carretas, las casas antiguas y el salón y la capilla, instalando en dicho solar, estructuras tubulares a modo de casetas de feria, todas ellas cedidas por el Ayuntamiento de Sevilla.

 

Ese año, el Camino tuvo la variante respecto a los años anteriores, que tanto a la ida como a la vuelta, se durmió en Benahiar.

 

También en este año, siendo ya Hermano Mayor, D. José María Domenech, se colocó la primera piedra de la actual Casa Hermandad, más concretamente el 21 de Marzo.

 

 

Las obras fueron dirigidas por el arquitecto Delgado Roig, el mismo que años después, junto a Balbotin Orta, construyera el actual Santuario de nuestra Sra. del Rocío en la Aldea Almonteña.

 

 

 

Durante los siguientes años, se fue ampliando, construyéndose las Casas colindantes con la el Hermano Mayor, hasta la casa de la casera, junto al portalón lateral, que desemboca en la actual calle Princesa Sofía.

 

 

Llegamos a 1957, donde se estrena el actual Simpecado, obra de Dª Esperanza Elena Caro, hermana de la propia Hermandad, siendo portado en la anterior Carreta de los cuatro varales.

 

 

Coincide también que en 1957, tuvo lugar el Primer Pregón de la Hermandad, el cual estuvo a cargo de D. Antonio Rodríguez Buzón.

 

Y así transcurren los años y los caminos y llegamos a 1959, donde a la vuelta, el entonces Hermano Mayor, D. Enrique Beca, ordena tomar el Camino de Caño Mayor, en lugar de el de Hinojos, llegando hasta el Palacio del Rey o del Lomo del Coto del Grullo y después por la Raya Real, hasta llegar a Gato, desde donde ya se tomó el camino hasta ahora habitual.

 

 

A partir del año siguiente, 1960, la Hermandad ya cogió a la ida y a la vuelta el camino que tantos años siguió posteriormente y que partiendo de Benahiar, llegaba hasta la Dehesa Bollar, para atravesar el Quema, llegar a Gato y entrar en la Aldea el Sábado al mediodía. Ese año, las carretas que acompañaron al Simpecado fueron 25.

 

 

Durante el mandato de Enrique Beca Gutiérrez, y más exactamente en la Romería de 1960, la Hermandades de Sevilla y Triana, se encontraron por vez primera en el Camino, siendo un acto de gran contenido emotivo, hecho que desde entonces se ha venido repitiendo en diferentes ocasiones.

 

 

En el año 1961, se construye por parte de los Talleres de Villareal, el Templete de alpaca plateada, conocido en la Hermandad como el “pasito”, para Nuestra Titular. Posteriormente sería restaurado por los Hermanos Delgado. Tiene la singularidad de ser un poco más estrecho y más alto que el original en que procesiona la Blanca Paloma el Lunes de Pentecostés, debido todo ello a un anecdótico error de medición por parte de los comisionados a trasladarse hasta la Aldea almonteña.

 

Al año siguiente, siendo ya Hermano Mayor, D. Gabriel Rojas Fernández, se construye por su parte, en la calle Turia del barrio de Los Remedios, un local que dona a la Hermandad para guardar la  Carreta del Simpecado.

 

 

En 1965 es nombrado Hermano Mayor D, Juan Manuel Lupiañez, el cual realiza el Salón y la Capilla de la Casa Hermandad del Rocío, a semejanza de un cortijo típico de nuestra tierra.

 

 

En 1968 y bajo el mandato de D. Rafael Esteban Fraile, se construye la actual Casa del Hermano Mayor.

 

También en su mandato, vio la luz el primer número del Boletín de la Hermandad.

 

 

En el año 1971 y coincidiendo con el Año Santo, un grupo de Hermanos, partió en peregrinación a caballo el día 6 de Agosto, tardando 28 días en llegar a Santiago de Compostela y atravesando España de Sur a Norte en un viaje de aproximadamente 1.100 kms.

 

 

Los integrantes de aquella peregrinación fueron: D. Rafael Esteban Fraile y Sra., D. Juan Alvarez Rodríguez, D. Francisco Mariscal Romero y Sra., D. José Díaz González y D. Lesmes González

 

Llegamos a 1972. El Excmo. Ayto. de Almonte, cede el resto de terrenos que configuran la Casa Hermandad. Dicha cesión se efectuó al vender el Ayuntamiento los terrenos donde se guardaban los bueyes los días de la Romería, en los que actualmente es la esquina de Princesa Sofía.

 

Con esta nueva ampliación, se construyen al año siguiente, las casas y apartamentos que hoy en día se conocen, sufragando los gastos los propios hermanos.

 

 

 

 

En el 1973, se pernocta por última vez en Benahiar, ya que al morir su propietario, la viuda rescindió el poder usarla.

 

En Octubre de aquel mismo año, toma las riendas de la Hermandad, D. Francisco Bovis Bermúdez. Su principal misión consiste en la construcción de una nueva Carreta de Plata de ley, para conmemorar los 25 años  de Camino a la Aldea. Los encargados de dicha construcción fueron los talleres de Villareal, siendo sufragado su coste de muy diversas formas, aunque la mayoría fueron donaciones de hermanos.

 

 

Desde este año, se empieza a pernoctar la primera y la última noche de camino en la Hacienda de Cuatrovitas, sitio que hasta hoy no ha cambiado.

 

 

 

En 1975, se estrenó la actual Carreta de Plata, con motivo del 25 Camino de la Hermandad. Paco Bovis, como cariñosamente era conocido, fue el artífice de la primera Casa Hermandad en la capital sevillana, sita en un primer momento en la Plaza del Pan y posteriormente en la Calle Jovellanos.

 

Desde aquel año, las campanas de la Giralda repican en honor de nuestra Hermandad en la mañana de la salida hacia el Rocío, cuando a sus pies, nuestra Carreta de Plata se detiene para rezar la Salve ante la Patrona de Sevilla, la Virgen de Los Reyes.

 

Hecho destacadísimo en la Historia de la Hermandad, coincidió igualmente con el mandato de Paco Bovis: el nacimiento del Coro de la Hermandad, dirigido por el hoy Hermano Mayor Honorario, D. Antonio Rodríguez Ferrera y que tantísimos éxitos ha cosechado.

 

Tenemos que llegar a 1980, cuando el Cabildo General de Hermanos convocado por el Hermano Mayor en ese momento, D. Antonio Rodríguez Ferrera, amplia en un día más la Romería, pasando a 8 en total, por lo que se inicia la peregrinación el Miércoles y llegando a la Aldea el Viernes al atardecer. Gracias a este cambio, la Hermandad efectuaba la presentación el Sábado, sólo con la Carreta de Plata y de forma más descansada. Al año siguiente, la Hermandad llevó 25 carretas al camino.

 

En 1982, se construyen los cuartos ubicados junto a los huecos de carretas, costeados por los hermanos.

 

En 1983 toma posesión como Hermano Mayor. D. José Pabón Amado. En su mandato se efectúan los trámites para conseguir el título de “Real” para la Hermandad, cosa que se lleva a término en 1984, pasando a denominarse “Pontificia, Real, Ilustre y Fervorosa”.

 

En audiencia a la Junta de Gobierno en el Palacio de Oriente, fue nombrado Hermano Mayor Honorario Perpetuo, S.M. D. Juan Carlos I y con la humildad que siempre le ha caracterizado, solicitó quedase en Hermano de Honor, cosa que se llevó a cabo.

 

El Capitán General a la sazón, D. Fernando Gautier Larrainza, impuso el fajín de Capitán General a nuestro Simpecado y a la imagen de nuestra Titular.

 

   

 

D. Manuel Rodríguez Bordallo, entra como Hermano Mayor en 1988, sustituyendo en el cargo a D. Manuel Cabrera Puche, bajo cuyo mandato se habían redactado las Reglas de la Hermandad, hace poco renovadas y adaptadas a las nuevas Normas Diocesanas para Hermandades y  Cofradías de la Archidiócesis de Sevilla, promulgadas en 1997.

 

Como nota curiosa en este mundo actual, reseñar que fue el que primero informatizó la Secretaria y Mayordomía de la Hermandad.

 

El camino de 1989 fue el de la famosa “peste equina”, que provocó la no asistencia de equinos, siendo sin embargo uno de los caminos más bonitos y recordados de los muchos de nuestra Hermandad.

 

En la primavera de 1990, nuestra Hermandad tuvo la desgracia de perder en un desafortunado accidente de coche, a su Pater, o como todos lo conocían, al Cura Paco. Desde entonces y como dice la sevillana, refiriéndose a nuestra Carreta de Plata, "un Cura se fue a los cielos/y desde arriba la mima/¡¡Qué Cura más rociero!!"

 

 

Sustituye a D. Manuel Rodríguez Bordallo, D. José Mestre Salas, en 1990 y bajo cuyo mandato se terminó definitivamente la Carreta de Plata del Simpecado que ya iniciara D. Francisco Bovis en 1975.

 

El Camino siguió siendo el mismo, salvo con la variación a la vuelta en 1993, el Lunes por la tarde de no tomar la Raya Real de vuelta, retomando el Camino de Hinojos y pernoctando junto a la Casa de Cabeza Raza. A la mañana siguiente, se cruzó Villamanrique y de durmió en Cuatrovitas tras haber cruzado el Quema.

 

Existe un hecho en la Historia tanto de El Rocío, como de nuestra Hermandad que perdurará siempre y es la visita de S.S. Juan Pablo II el 14 de Junio de 1993. Nuestro Simpecado, portado por el entonces Teniente de Hermano Mayor, D. Manuel Canto Elías, estuvo presente en la Ermita del Rocío, junto con el resto de los demás Simpecados de las diferentes Hermandades Filiales, siendo bendecido por El Papa Viajero.

 

 

En este mandato, se inaugura la nueva Casa Hermandad en Sevilla, sita en la calle Abades, habiendo sido cedida por el propio Hermano Mayor.

 

En el patio de la Casa Hermandad del Rocío y donado por varios hermanos, se inaugura una azulejo con la imagen de la Patrona de Sevilla, nuestra Señora de Los Reyes, coronado por otro con el escudo de la Hermandad.

 

 

 

La labor de Pepe Mestre, como se le conocía cariñosamente, fue incansable. Construyó un Altar de Cultos para no tener que estar dependiendo de otras Hermandades que hasta entonces lo venían cediendo generosamente. Se fundó, a propuesta de D. Joaquín Salazar, el Coro Infantil.

 

Tras un temporal de viento y lluvia, el techo de la Casa del Hermano Mayor en la Casa Hermandad del Rocío se desplomó, aprovechando esta circunstancia para su remodelación.

 

Con la realización de una vitrina para la colocación del manto y dos vitrinas más en el Salón del Patio de los Naranjos, se montó un pequeño museo donde están expuestos los diferentes enseres de la Hermandad, así como y todo el aguar de la Virgen.

 

En 1994 y ya bajo el mandato de D. Manuel Lagares Martínez, el Camino de la Hermandad varía sustancialmente y de forma extraordinaria, debido principalmente al vallado de La Raya Real, el cual obligó a muchas Hermandades a replantear sus sitios de pernocta. Se vuelve a salir el Jueves, durmiendo esa noche en Cuatrovitas y se sigue hasta Villamanrique al día siguiente, con la variación de dirigirse hacia Gato, buscando la carretera que conduce a Hinojos y “a menos de una legua” entrar en la finca El Caoso, paraíso que Dios y su Santa Madre hicieron en la Tierra para su Hermandad, gracias a la cesión del Hermano Mayor Honorífico, D. Gabriel Rojas Fernández.

 

 

Al día siguiente y sin haber amanecido, la Hermandad seguía camino hasta el Puente del Ajolí, por el camino de Hinojos, donde se llegó al mediodía, haciéndose la presentación ante la Reina de las Marismas directamente y con todas las  carretas de bueyes acompañando a la del Simpecado.

 

El camino de vuelta sufre igualmente variación a partir de este año, dado que se inicia la misma en la mañana del Martes, sesteándose en la Cancela de Cabeza Raza y llegando a la caída de la tarde nuevamente al Caoso.

 

 

Estos cambios han quedado como definitivos hasta la actualidad, con la ligera excepción del camino de ida de 1995, que se pernoctó en la Cancela de Cabeza Raza.

 

En la noche del 22 de Diciembre de 1994, la imagen de nuestra Titular, varió su recorrido de forma extraordinaria y fue llevada en hombros por los hermanos, hasta las mismas puertas del Convento de las Hermanas de la Cruz.

 

 

Bajo el mandato de D. Manuel Lagares Martínez, el Simpecado sufrió una profunda restauración, dado su estado.

 

En Octubre de 1997, tomó posesión como Hermano Mayor, D. Ismael Muñoz Franco, muy vinculado con diferentes Juntas de Gobierno y colaborador nato. Suya fue la idea de las Semanas Culturales que se organizan paralelas a los Cultos preparatorios de la Romería de cada año.

 

Hay una anécdota histórica en la Romería de ese año. El que había sido Hermano Mayor, D, José Mestre Salas, cuando  hizo su casa en la calle Lince de la Aldea del Roció, le construyó una españada con una campana. Él siempre dijo que la campana tocaría el día que la Virgen llegará delante de su casa. Por designios de la vida, una penosa enfermedad, que ya venia arrastrando hacia tiempo, lo tenía postergado en ese Rocío. Pues bien, cuando en la tarde del Sábado, la Hermandad acababa de cruzar el Puente del Ajolí, la comitiva giró por la calle Lince y delante del número 82, se paró. En la puerta, sentado en una silla de ruedas, estaba Pepe Mestre junto a su Araceli de su alma y “la campana repicó”: La Virgen estaba en su casa. Sobran todas las palabras.

 

En esta misma Romería de 1997, nuestro Coro tuvo el honor de cantar la Misa de Pontifical del Domingo por la mañana en El Real del Rocío. Días antes, durante los cultos previos a la Romería, el Coro estuvo cantando en la Novena de la Hermandad Matriz en la Parroquia de la Asunción de Almonte uno de los días de la misma.

 

Ese mismo día, los niños Tamborileros de la Hermandad Matriz, discípulos de Manuel Pareja Obregón, interpretaron en la Iglesia del Salvador, la Misa Rociera en los Cultos de nuestra Hermandad.

 

Desde ese año de 1997, realiza el Camino con nuestra Hermandad, la Asociación de Antequera.

 

 

También ese año y el siguiente, estuvo acompañada por la Hermandad de Badajoz.

 

 

En 1998, y debido a los vertidos tóxicos de Aznalcollar, ninguna Hermandad pudo pasar por el Quema, por lo que al llegar al Centro de Estudios de Aljobar, se dirigió la Hermandad por carretera hasta Aznalcázar, bajando la cuesta hasta Pilas y siguiendo hacia Villamanrique, donde se giró a la derecha, camino de Gato, bajo una fuerte lluvia que no paró hasta bien entrada la tarde. Se llegó directamente al Caoso a media tarde, desde donde  a la mañana siguiente se partió en busca del Ajolí por el Camino de Hinojos.

 

En el camino de vuelta, a la salida del Caoso, en vez de buscar  Gato y con ello Villamanrique, se tomó por diferentes carriles, de una belleza exquisita, hasta llegar directamente a Pilas, donde después de muchísimos años, volvió a pasearse por sus calles la Carreta de Plata de SEVILLA, rememorando los comienzos de la Hermandad, donándose una placa conmemorativa en la Casa de Los Moreno-Santamaría, de tanto sabor en la Historia de la Hermandad.

 

 

A la salida del pueblo, se volvió a subir la cuesta de Aznalcázar y pasado el cruce que se dirige hacia la Isla, se tomó por uno de los carriles que nos llevaron hasta Cuatrovitas donde se llegó al mediodía.

 

 

Ya al año siguiente y bajo el mandato de D. Joaquín Zulueta Trigo, cariñosamente conocido en la Hermandad como Quini, el Camino volvió a sus sendas normales, nunca mejor dicho, y limpiados los lodos tóxicos, se volvió a ver ese enjambre de sombreros al paso de la Carreta por el nuevo encauzamiento del río Quema.

 

 

La Romería del año 2000 tuvo una profunda significación, dado que se cumplieron los 50 años de Camino. Para la celebración de las Bodas de Oro se organizaron diferentes eventos, siendo el que fue el colofón de todos, la Presentación ante la Blanca Paloma el Sábado 10 de Junio.

 

La Junta de Gobierno estuvo acompañada por autoridades civiles y militares, como fueron el Alcalde de Sevilla y el Capitán General Jefe de la Región Militar Sur.

 

Igualmente acudieron representaciones de las Hermandades del Rocío de Villamanrique, Macarena, Sevilla Sur, Cerro del Águila, Tocina, Gelves y Badajoz, Asociaciones Rocieras Castrense de Tablada y de Antequera, así como la Hermandad de San Bernardo.

 

Durante su mandato, se procedió a cambiar de ubicación la Casa Hermandad de Sevilla, dado que el número de hermanos iba en aumento y se inauguró la actual de la Cuesta del Rosario.

 

Le sucede en el cargo de Hermano Mayor, el 12 de Octubre del 2000, D. Silvestre Prado Domínguez, ampliamente ligado a la Hermandad desde siempre y en varias de cuyas Juntas había participado como Oficial.

 

Hecho singular que coincidió con el mandato de D. Silvestre Prado, fue la 4ª Etapa del Camino Europeo del Rocío, que fue amadrinada por las cinco Hermandades sevillanas.

 

El 28 de Diciembre del 2002, se despertó en la Plaza del Salvador como si estuviéramos en Mayo, pero con mucho frio. Nuestra Carreta de Plata, lucia sus mejores galas para acoger el Simpecado y dirigirse hasta la Plaza del Triunfo, donde se concentraron las cinco Hermandades.

 

 

Posteriormente, tuvo lugar en la Catedral   una Pontifical, presidida por Fray Carlos Amigo Vallejo.

 

 

Ya por la tarde, las cinco carretas retornaron a sus respectivas Parroquias, tras haber estado en el andén del Ayuntamiento, contrastando con los adornos navideños de la ciudad.

 

 

En su mandato, por causas totalmente ajenas a la Hermandad y ampliamente conocidas por todos, hubo que abandonar nuestra sede canónica de la Parroquia del Salvador, al igual que ocurrió con el resto de las Hermandades allí ubicadas.

 

Pocos días antes de los cultos, tanto la Titular, como el Bendito Simpecado, fueron trasladados a la Iglesia de San Isidoro, donde se celebraron los Cultos por primera vez fuera de nuestra sede Canónica.

 

 

La Virgen abandonó El Salvador en la tarde del 19 de Mayo, recorriendo en procesión por las calles adyacentes al templo hasta llegar a San Isidoro.

 

 

La Misa de Romeros del 2003, el 5 de Junio, tuvo como marco incomparable la puerta del Divino Salvador, debido a las obras de restauración que se acometían en su interior. Fue una de las más multitudinarias Misas que se recuerdan en la Historia de la Hermandad. Cualquiera que pasaba a esas horas por la Plaza, se sentía atraído por la magia y devoción del momento. Ese fue el último año que el Simpecado salió del templo colegial.

 

En el mandato de Silvestre Prados, tuvo lugar una importante restauración de la imagen de nuestra Titular, dado el deterioro que presentaba.

 

 

El 12 de Octubre del 2003, en la Ermita del Rocío, toma posesión como máximo representante de la Hermandad, D. Antonio Alvarez-Dardet González, el cual también había participado activamente en la anterior Junta como Fiscal y muy unido a su Hermandad desde siempre.

 

Ha continuado con su gran labor de organizar las Colonias de Verano que tienen como marco nuestra Casa Hermandad de la Aldea del Rocío, dentro de las actividades propias de las Obras Asistenciales y Caridad, ya iniciada por la anterior Junta de Gobierno.

 

De igual forma, se  intensifica la labor social y asistencial: Niñas de Sor Angela, Pozo Santo, Fundación Benéfico-Asistencial de las Hermandades del Distrito Casco Antiguo, con su activa participación en el economato creado al efecto en la época de su antecesor, etc…

 

 

 

También es de destacar la importante restauración, que bajo su mandato, ha sufrido nuestra Carreta de Plata, por parte de los Talleres de los Hermanos Delgado.

 

 

En las Romerías del 2004 y 2005, nuestra Hermandad ha sido acompañada al Camino por la Pro-Asociación Parroquial Ntra. Señora del Rocío de El Viso del Alcor.

 

 

Como hecho fundamental y debido a la enfermedad de la lengua azul, nuestra Hermandad, al igual que el resto de las filiales, hubo de adaptarse a la normativa dada por las autoridades al respecto de la prohibición de llevar bueyes.

 

Gracias a la generosidad de la Hermandad de Burguillos, que nos cedió desinteresadamente su carreta, nuestro Simpecado pudo efectuar su peregrinación anual a la Aldea almonteña.

 

 

Se han acometido de igual forma en este mandato, la reparación de la techumbre de los cuartos anexos a los huecos de carretas, así como del Salón de la Casa Hermandad del Rocío.

 

 

 

 

Desde aquel 17 de Febrero del año 1934, no cabe duda que hay una larga andadura rociera y cristiana,  que ha cristalizado en una devoción constante e intensa a la Señora todos los días del año, como medio eficacísimo de esa vivencia que el cristiano de hoy ha de llevar a todos los órdenes de su vida.

 

 

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Bibliografía/Fotografías:

 

Boletines Hermandad

Libro de Reglas

Archivo Personal