Camino de la Hermandad de SEVILLA
1er DIA DE CAMINO
LA SALIDA
Dice una sevillana del Coro de nuestra Hermandad: "Mayo ha floreció, ya huele a Rocío y a flor de azahar". Y es verdad. Cuando la primaveral nieve cubre los naranjos de la Plaza del Salvador, cuando llega Mayo, algo empieza a flotar en el ambiente. Ya han quedado atrás los Cultos y demás preparativos. Hemos estado soñando con ello todos los días y ya se palpa, un año más, un nuevo Rocío.
Las palomas que tranquilamente son dueñas de la plaza a esas primeras horas del día, ven alterada su matinal tranquilidad y curiosas, de un revoloteo, se suben al hombro de aquel de cuya gubia salió uno de las más insignes tallas de nuestra Semana Santa que casualmente "vive" en El Salvador.
Otra vez, carretas, boyeros y romeros van llegando a la misma. Un tamboril convoca a la Misa, porque hoy SEVILLA, señores, se va al Rocío.
Desde el año 1994, la Hermandad de SEVILLA, efectúa su salida tras la Misa de Romeros en la mañana del Jueves previo a Pentecostés.

La misma, que suele ser a las 8:00 de la mañana, se viene realizando últimamente en la Iglesia de San Isidoro por las obras de restauración de la Iglesia del Salvador sede canónica de la Hermandad, siendo invariablemente cantada por nuestro Coro.

Tras la colocación del Simpecado en la Carreta, se baja por la Cuesta del Rosario buscando el Ayuntamiento, donde la Corporación Municipal, en manos de su presidente el Alcalde de Sevilla, ofrece una ofrenda floral a nuestra Titular.
Sin distinción de edades, todos se agolpan alrededor de la Carreta. Los cantes van inundando la mañana sevillana.

Tras ello, se toma por la calle Hernando Colón, para salir a la calle Alemanes, en el lateral de la Catedral. El Simpecado brilla bajo el sol.
Las Campanas de la Giralda, emocionadas por verla, empiezan a repicar al ver llegar la Carreta de Plata a la Plaza de la Virgen de los Reyes. Hay que hacer nuestra ofrenda en la Capilla Real de la Catedral a la Patrona de Sevilla, mientras la Carreta espera a los pies de la misma torre que llevan en su techo las santas alfareras sevillanas.

A continuación se sigue hasta la Plaza del Triunfo, donde en la Diputación recibimos una nueva ofrenda floral.

Tras pasar por delante de los Reales Alcázares, y bajando por la calle Santo Tomás, salimos a la Puerta de Jerez, enfilando los jardines de Cristina.

En el Puente de San Telmo, la Carreta “se despide” oficialmente de Sevilla, la cual llora.

La Avenida de la República Argentina es el último recorrido urbano, ya que a su final, y más concretamente en la Av. Blas Infante y en el Cuartel de la Policía Nacional, se efectúa por parte de este Cuerpo, la última ofrenda floral antes de abandonar totalmente la ciudad.

Lágrimas de despedida inundan los ojos de aquellos que por diferentes motivos no pueden hacer este año el Camino. Se va SEVILLA.
Se despiden de la Carreta y en lo más hondo de sus corazones la escuchan decir Vente Conmigo.
Desde aquí, por carretera, seguimos nuestro caminar.
EL CAMINO
San Juan de Aznalfarache es el primer pueblo que recibe a la Hermandad en nuestro Camino. La acogida ha sido desde los primeros tiempos de nuestra historia rociera una demostración de amor y devoción a la Reina de Las Marismas.

En la Iglesia donde antiguamente se dejaba la imagen de Nuestra Titular, se reza una emotiva Salve en recuerdo de aquellos tiempos.
Los ramos de flores y las velas, se amontonan de forma inusual en la Carreta, mientras los bueyes suben esa cuesta que parece que nunca se acaba.
Se sale del pueblo y aún por asfalto, se llega a Mairena del Aljarafe donde la Hermandad es recibida con todo el cariño y amor que siempre ha caracterizado a dicho pueblo, si dejar atrás al recibido en San Juan ni el que aún nos resta en Almensilla, siguiente y última localidad antes de abandonar el asfalto e introducirnos, “por los callejones” en las arenas de verdad. Se empieza a meditar interiormente el porqué del Rocío.

Pasando por Monasterejo, poco a poco el final del primer día de Camino se va acercando a su final. En el silencio del campo se escucha el crujir de las yuntas y las voces de los carreteros.

Pero aún quedan senderos para llegar a nuestra primera acampada y con ello, a nuestra primera noche de Camino: Cuatrovitas.

Desde 1974, Cuatrovitas, como popularmente se le conoce, es el lugar de pernocta de la Hermandad de SEVILLA, tanto en la primera noche de Camino el Jueves previo a Pentecostés, como en la última noche de Camino, el Miércoles siguiente.
La Hacienda de Cuatrohabitan, como realmente es su nombre, se encuentra situada frente a la Ermita de la Virgen de Cuatrovitas, antigua mezquita almohade del SXII.


El conjunto edificado se compone de una parte principal cuya planta es de tres naves con pilares cuadrados y arcos peraltados que en su origen pudieron ser de herradura, recientemente restaurada en el 2003.


La torre, antiguo alminar de base cuadrada y con la particularidad de carecer del remate cristiano, está realizada en ladrillo rojizo y parece de origen almohade por algunos de los rasgos arquitectónicos que tiene.


En la misma, según la leyenda y tras la Reconquista, estuvieron escondidos cuatro almohades por miedo a ser descubiertos, los cuales darían nombre al lugar. También existe la versión, más verosímil, de que su nombre, ermita de Cuatrovitas o Cuatrohabitan, se debe a que durante siglos fue el centro religioso de las cuatro aldeas de la zona. En su interior alberga un majestuoso Retablo Mayor de un solo cuerpo, además de sus imágenes religiosas de los siglos XVI y XVIII y los fragmentos de una pintura mural dedicada a San Cristóbal.

La llegada de la Hermandad, a la caída de la tarde y tras la larga jornada, pues hay que tener en cuenta que ese primer día no se efectúa parada al mediodía para el sesteo, es especialmente emotiva por el encuentro de los romeros, después de un año de espera con la primera parada en mitad del campo y bajo las estrellas. En los rostros de los romeros ya se notan las huellas del camino.


En la puerta de la Ermita, nos espera la Junta de Gobierno de la Hermandad de Cuatrovitas (1595) para hacerle una ofrenda floral al Simpecado.

Tras ello, la Carreta es situada delante de la Hacienda.

A partir de entonces y durante toda la noche, no estará sola, acompañada de los rezos y cantes de los que se acercan para ver a la Virgen "chiquita que enmedio va".

Nadie, mejor que nuestro hermano D. Antonio Rodríguez Ferrera, ha sabido plasmar el sentimiento de los romeros de la Hermandad de SEVILLA, en esa noche mágica donde las haya de Cuatrovitas en estas sevillanas antológicas:
"Susurro ventisquero de la Carreta,
que besa los olivos y los despierta.
Color rojizo el fuego de la candela
y tus ojillos verdes de centinela.
Oscuro el azul cielo, luna de nácar
refleja el sendero, perfil de plata.
Murmuran los bordones de una guitarra,
compases rocieros llaman al alba.

Siento una emoción,
siento una emoción
y me pongo a cantar:
¡¡Qué bonita es la noche de Cuatrovitas!!"
2º DIA DE CAMINO
Tras el alba, la Hermandad reemprende su Camino y abandona la Hacienda de Cuatrovitas. La noche, como todas las noches del camino, ha sido especialmente intensa y el nuevo día nos espera.

Se llega a la Hacienda de Lopaz, en cuya capilla se efectúa una parada.

Tras ello, se atraviesa la misma, buscando el eucaliptar que nos conducirá al cruce con la Ctra. de Aznalcázar-La Isla, más conocido en el ámbito rociero como Aljobar, desde donde se sigue buscando el Vado del Quema.

EL QUEMA
Especialmente emotivo es el cruce del llamado Jordán Rociero a la altura del Cortijo de Quema. Los bautizos a los nuevos romeros son incontables.

Cuando la Carreta entra en el agua, el éxtasis de los congregados llega a su límite: un año más, SEVILLA está aquí.

Se reza la Salve y después, invariablemente, habrá que decirle a todos los presentes lo de quítese Vd. ese sombrero, que SEVILLA cruza el quema.

Una vez cruzado el vado, la Hermandad sigue su Camino, buscando la parada del sesteo en El Chaparral, a pocos kilómetros de Villamanrique.
Aproximadamente a las 17:00 horas, se reinicia la marcha. Se pasa por la antigua Mures buscando la carretera que conduce a Hinojos y "a menos de una legua viene la entrada que dá al Caoso".

Una larga alameda de eucaliptos, nos adentra en el paraíso terrenal que sirve desde 1994 y gracias a la generosidad de su propietario, nuestro Hermano Mayor Honorario, D. Gabriel Rojas, de acampada para su Hermandad de SEVILLA.

La Hacienda principal se nos presenta majestuosa, y en breve verá alterada su tranquilidad por el bullicio y la alegría de los romeros que han encontrado el descanso tras el largo día de emociones y que aún nos debe deparar la mágica noche que "el duende del Caoso" nos regala cada año.

En el lateral de la fachada, un azulejo conmemora la primera estancia del Simpecado en El Caoso.

Los pinares cobijaran a los peregrinos, primero del Sol y más tarde de "la relente" de la noche.

Con las últimas luces de la tarde, la Carreta llega a la altura de la Hacienda e inmediatamente será colocada en su lugar preferente.

En breves momentos, comenzará la Eucaristía y en el silencio del pinar, sólo se escuchará al Sacerdote y al Coro con sus cantes y plegarias.

Concluida la misma, la magia retoma el pinar y la noche; hasta el alba, no faltarán los cantes delante de la Carreta.

Cada cual, bajo su manta, arrimao a la candela, sueña....
3er DIA DE CAMINO
Tempranito, muy tempranito, suena el primer cohete, que retumba en el pinar como llamada a los peregrinos y Manolito, nuestro tamborilero, nos anuncia con el Alba que el tercer día de Camino comienza: ¡hoy estaremos ante Sus Plantas!
Pero aún nos queda un largo caminar por el Camino de Hinojos, por donde "SEVILLA se va al Rocío"
CAMINO DE HINOJOS-PUENTE DEL AJOLI
Desde la modificación del Camino de la Hermandad en 1994, el último día de Camino en la Ida y el primero de Vuelta, se efectúa por el llamado Camino de Hinojos. Tras abandonar la Finca de El Caoso, la Hermandad efectúa unos kilómetros por la llamada carretera de La Calera, que conduce desde Hinojos a la carretera de Almonte-El Rocío.
Después toma a la izquierda el carril que lleva hasta la Cancela de Cabeza Raza, entroncando con el camino de Hinojos propiamente dicho. Este camino es de una belleza incomparable como atestiguan las imágenes que acompañan este texto. La marisma se despierta con el paso de la Hermandad.


A la altura del llamado Pino de los Mil Duros, se atraviesa la carretera de "Las Fresas" y se sigue por el Pinar de La Encantada, hasta el Charco del Cura y la Cancela del Moralejo, desde donde directamente desembocaremos en el Puente del Ajolí.

PRESENTACIÓN EN EL SANTUARIO
Directamente desde el Ajolí, la Hermandad se dirige a la presentación ante la Blanca Paloma en su Santuario. Los peregrinos, que aún no ha parado desde que saliera del Caoso muy tempranito, ven su esfuerzo recompensado al poder Verla por fin cara a cara. Todos los comentarios, sobran. En los labios, sólo una palabra: Señora.



El Coro no deja de cantar para que al verla y como dijera Anastasio Martín, allá por 1951, al ver llegar la Carreta: "esa que viene, es SEVILLA; SEVILLA, no hay más que verla"


De ahí, ya emprende el camino hacia la Casa Hermandad. Las campanas de la misma no dejan de repicar y por fin, desde que saliera de su Parroquia, la Carreta entra en la Capilla de la Hermandad donde permanecerá hasta el Martes siguiente que comenzará su camino de vuelta.

DOMINGO DE PENTECOSTÉS
La Hermandad, representada por su Simpecado, asiste a la Misa Pontifical del Real del Rocío en la mañana del Domingo de Pentecostés.

Por la tarde, se celebra la Santa Misa en nuestra Casa Hermandad, siendo tal la afluencia de personas a la misma, que ha obligado a que la Eucaristía tenga lugar en el Patio, al haberse quedado pequeño el salón.

Dentro de los Actos de la Romería organizados por la Hermandad Matriz de Almonte, nuestra Hermandad asiste al Santo Rosario en la noche del Domingo.




Terminado el mismo, sólo queda esperar .....
LUNES DE PENTECOSTÉS
Todo aquello por lo durante un año se ha soñado, en breve se verá premiado, al presentar nuestro Simpecado en el eucaliptar en la mañana del Lunes de Pentecostés. Casi todo el mundo ya a visto a la Virgen que saliera la madrugada anterior, pero ahora, hay que ir con la Hermandad.
El campanil se parte llamando a todos a congregarse alrededor del Simpecado. Atrás quedaron todos los actos previos: Ahora a rezarle todos juntos.
"El Lunes por la mañana saldrá
presumiendo entre varales,
como una paloma blanca florecerá
entre los verdes trigales.
Rocío. Rocío, Rocío.

Virgen del Rocío
Pastora Almonteña y Paloma Blanca
Sálvame!!
Largo ha sido el Camino
aún más larga la espera.
Largos han sido los días
largas las noches de estrellas.
Distante estabas Rocío
y sin embargo tan cerca
Distante era el Camino
y pesadas las arenas.
Las campanas de tu Ermita repicarán
Al despuntar la mañana
Y todos los peregrinos se acercarán
Para agarrarse a tus andas.

Pero llegó ese lunes que yo esperaba
Pero llegó ese día que yo anhelaba
Y saltaron la reja los almonteños
Se cumplieron promesas llenas de sueños.
Rocío, Rocío, Rocío, Rocío,
Pastora, Pastora, Pastora, Pastora.
Rocío, Rocío, Rocío, Rocío,
Señora, Señora, Señora, Señora.
Rocío, Rocío, Rocío
Pastora, Pastora, Pastora
Señora, Señora, Señora."
(Rafael González Serna-Bono)
Poco a poco, la Virgen se aleja. La Hermandad ya se ha encontrado con Ella y sólo resta pedirle salud pa otro año verla.
Tras volver a la Casa Hermandad y dejar al Simpecado en su Capilla, con pocas ganas pero siendo concientes de que no hay otro remedio, se empiezan a preparar y a recoger las cosas, pues mañana Martes, a las 8 en punto, comenzará el Camino de Vuelta, ese que a la par es bonito y triste.
El último acto de la Hermandad en la Aldea, será la convivencia que se hace por la noche el Lunes. Después a descansar y asimilar la mañana recién vivida.
1er DIA DE CAMINO de VUELTA
"Después del delirio, la calma, el silencio y el regreso. Se abren los caminos de vuelta: la Aldea se queda sola"

Como dijera el poeta, la Hermandad comienza su andadura de vuelta. A las 8 en punto de la mañana, el Simpecado, capitaneando su embarcación de plata, volverá a surcar las arenas, pero esta vez el Sol estará en otro sitio. Suenan las campanillas cuando empieza a caminar

Se despide de la Aldea en el Ajolí. Una nueva Salve, los vivas de rigor y a caminar: volvemos al camino.


Al igual que se hiciera en el Camino de ida, se retoma el Camino de Hinojos, a la izquierda del Ajolí. Ya pasaron los tiempos de la Raya Real. Ahora, nos internamos de nuevo en "ese camino de Hermandad " porque SEVILLA "no sabe caminar entre alambradas".

Se rodea la Cancela del Moralejo y se busca el Charco del Cura. La Carreta, adornada con flores silvestres, luce su esplendor en la mañana.

Poco a poco, se avanza y se llega a la Cancela de Cabeza Raza, donde se efectúa el sesteo.

Después y tal como se hiciera a la ida, se retoma la Carretera de La Calera hasta el desvío al Caoso. La estampas del coto se quedan grabadas en la memoria, como los pinceles sobre un lienzo.
EL CAOSO
El mismo carril por el que de muy de mañana nuestra Carreta salía buscando El Rocío, nos dá la bienvenida y volvemos a divisar el pinar. Ya está ahí la pará.

El pinar se vuelve a llenar de carretas y carriolas y los romeros se preparan para la Misa que en breve comenzará.

Como decían las sevillanas, "se cantan las sevillanas, poquito a poco: mu lentas" y nadie como nuestro Coro para dar fe de ello.

La noche empieza a envolvernos y los pinares nos abrazan: hay que aprovecharse de la magia, porque hasta el año que viene, quién sabe lo que nos deparará el camino de la vida .....


2º DIA DE CAMINO de VUELTA
Con pena abandonamos El Caoso, pero la vida es así y no tenemos otro remedio. Una última mirada atrás y emprendemos nuevamente la marcha, esta vez, buscando El Quema
EL QUEMA
No es como en la ida: para que vamos a engañarnos, pero la Hermandad sigue estando ahí, junto a su Carreta. Atrás han quedado las bullas, como se conoce en Sevilla esas aglomeraciones ingentes de personas. También las cámaras y los curiosos. Se recuerda a los que por diversos motivos no pueden efectuar la vuelta, pero de corazón están con nosotros.

La imagen de Nuestra Sra del Rocío que desde su templete vigila el paso de las Hermandades, vuelve a escuchar la Salve de SEVILLA. Y después, a caminar, a seguir p´alante. En el corazón un suspiro dejando atrás el vado: Ay mi Rocío!! que lo crucemos si Tú quieres el año que viene.

El carril es largo y la hora invita ya a buscar el sesteo que nos espera en Aljobar, junto al Centro de Estudios de Aznalcázar.


Tras el descanso, se reemprende la marcha, en dirección a Lopaz y posteriormente a Cuatrovitas: la última noche del Camino está a punto de comenzar.

CUATROVITAS
Otra vez a montarlo todo: Mesas, sillas, etc... y no hace ni tres horas que lo hemos guardado todo. "Desde luego el año que viene no vengo...", pero qué pronto se nos olvida esos pensamientos, frutos más del cansancio que del corazón.
La Carreta ha retomado su sitio de honor en la explanada.

Manolito, nuestro tamborilero, ese que en 7 días que llevamos no ha parado ni un momento, nos convoca a la Eucaristía. La última del Camino.



Tras la misma y mentalizados de que "esto se acaba", apuramos la noche al máximo. Delante de la Carreta se congrega LA HERMANDAD: se reza, se canta, se siente El Rocío y poco a poco, como las velas que arden delante de la Carreta, la noche se acaba.



3er DIA DE CAMINO de VUELTA
Nos alejamos de Cuatrovitas con una pena que invade el alma. La solitaria palmera nos dice adiós, hasta el año que viene, allí seguirá esperándonos.

Se retoman los caminos y los peregrinos siguen invariablemente acompañando a la Carreta.

Se van ganando etapas a las arenas y de pronto, llegamos a Almensilla y se acaban. A partir de aquí, el asfalto que nos acompañará el resto del año, como queriendo hacernos volver a la realidad, le ha ganado la batalla a las arenas.
Sesteo en Mairena de Aljarafe y rápidamente a prepararse que dentro de nada, volvemos a entrar en Sevilla.
LA ENTRADA
Dejando atrás San Juan de Aznalfarache y su puente de hierro, encauzamos nuevamente las Avenidas de Blas Infante y de República Argentina.

La alegría de los romeros se mezcla con la de aquellos que ya nos esperaban porque o no habían podido hacer el Camino completo o la vuelta: abrazos, llantos, y los cantes retumban por los edificios del barrio de Los Remedios.
Los dos últimos años, debido a las obras del Metro que mantienen la Av. de República Argentina cortada, se ha debido modificar el recorrido de vuelta, efectuándolo por el Campo de la Feria y desembocando en la Plaza de Cuba para coger el Puente de San Telmo.



A la salida del Puente, en lugar de subir por la Avenida de la Constitución, se gira para pasar por delante de la Torre del Oro.

Se baja por la calle Santander, buscando el Hospital de la Caridad que fundara Miguel de Mañara, donde se hace una ofrenda al Simpecado.

Pasando por delante de las Atarazanas Reales de la calle Temprado, se entra en la Capilla de Nuestra Sra del Rosario para el rezo de la Salve

El Arco del Postigo nos espera y delante de la Capilla de la Pura y Limpia, nueva ofrenda y Salve.

Ya hay que enfilar la Avenida y el final se va acercando. La Catedral nos saluda envuelta en las luces del anochecer

Pasamos nuevamente por delante del Ayuntamiento, aunque esta vez sin recibimiento oficial y subimos por la Cuesta del Rosario. La mole inmensa de nuestra sede del Salvador añora este momento pero, de momento, hay que seguir hasta San Isidoro. Nuevos cantes, nuevas Salves últimos vivas y el Simpecado es descendido de la Carreta por los Priostes que se lo dan a los Alcaldes de Carretas.

Después, ya en el interior de la Iglesia, la última despedida con un beso al Simpecado y a casa, a guardar recuerdos en el arca rociera y sobre todo, en el alma, empezando otra vez a desgranar el calendario que acaba en Pentecostés.
Fotos:
Ismael Muñoz Franco
José Maria Pardo Alvarez
Goro Medina
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