Plegaria rociera por fandangos
La marisma que en silencio estaba
Escucho pasar
Los romeros que al Simpecao
Cantaban detrás
Y los ecos de aquellas guitarras
Hicieron llorar
A los lirios y las amapolas
Que los vió pasar.
Las candelas junto a las carretas
Dejaban mirar
Los varales de aquel Simpecao
Convertío en altar
Y entre mantas, volantes y sombreros
Supieron cantar
Un fandango que por la marisma
Se podía escuchar.
Pastora y Paloma Blanca
Reina y Madre de los cielos
Que tus romeros te cantan
A ti Virgen del Rocío
Rompiéndose la garganta.
Autor: Rafael González Serna-Bono / M. Ortega