Testamento de Urraca Ferrández, mujer de Pedro Fernández, vecina de Niebla, ante el escribano público Pedro Simón.



En el nombre de Dios e de Santa Maria su Madre, amén. Sepan quantos esta carta de testamento vieren cómo yo Vrraca Fernández, muger de Pero Ferrández de Pigara, [alcallde], vezina de so de Niebla a la collaçión de Santiago, estando enferma del cuerpo e sana de la voluntad en conplida memoria, creyendo firmemiente en la Santa Trinidad, Padre e Fijo, Espíritu Santo, que son tres Personas e vn Dios verdadero, e temiéndo de la muerte natural, de la qual omme nin muger del mundo non puede escapar, e cobdiçiando de poner la mi ánima en la más llana carrera que yo pueda fallar por la llegar a la merçed de nuestro Sennor Ihesu Christo e de todos los ángeles de la corte celestial, otorgo que fago ordeno este mi testamento en que demuestro la mi postrimera voluntad por mi ánima e por mis herederos apaziguar.

Primeramiente, estas son la debdas que conffieso que deuemos yo e el dicho Pero Ferrández, mi marido: a dos Abrahan Arremaque, judío, çien maravedís. E conffieso que deuemos al Concejo desta villa de Niebla, seisçientos maravedís. E conffieso que deuemos a Sancha, de soldada que nos seruió, quinze maravedís.

Esto es lo que mando: primeramiente mi ánima a Dios e a Santa María. E mando a la cruzada çinco maravedís; e mando a las Ordenes de la Trinidad e de Santa Olalla para ayuda de sacar catiuos, çinco maravedís a cada vna. E mando a Santa María de Seuilla para ayuda de ganar los perdones seis maravedís e vn dinero. E mando a Giraldánez, clérigo, mi conffesor, de maestradgo, tres maravedís. E mando a la obra de la eglesia de Santa María de aquí de Niebla, tres maravedís. E mando a la obra de la eglesia de Santiago, tres maravedís. E mando a la obra de la eglesia de San Martín, tres maravedís. E mando a la obra de la eglesia de San Lorenzo del Arraual, tres maravedís. E mando a las obras de las eglesias de Santa María de Lauapiés, e de Santa María de Furugente, e de San Pedro de las Torronteras, e de San Juan de Morannina, e de San Christóual, e de Santa María de las Rozinas, dos marauedíz a cada una. E mando que si finamiento de mi acaesçiere, que me entierren en la eglesia de Santiago, de aquí de Niebla. E mando a la eglesia, por reuerençia de mi sepultura, veinte maravedís. E mando a los clérigos de la dicha eglesia, porque lo conssientan, otros veinte maravedís. E mando que al día de mi finamiento, que los clérigos de la dicha eglesia que me digan mi vegilia onrradamiente, e otro día sendas misas; e que me digan mi letanía onrradamiente, e que les den por estos offiçios, veinte maravedís. E mando que vengan a esta vegilia e a esta letanía todo el cabildo de la villa, segundt que deue, e mando a que les den ochenta marauedís. E mando que me digan los clérigos de la dicha eglesia de Santiago nueue días de cabo de anno, e que me digan a cada offiçio mi vegilia onrradamiente, eotro día sendas missas, e que les den por cada offiçio, dos maravedís. E mando al sacritán de la dicha eglesia, porque tangen las campanas a cada offiçio, dos maravedís. E mando que me canten en las Ordenes de [Sant] Françisco e de Sant Agostín loe freires de las diochas Ordenes por mi ánima çient misas en cada Orden, e que les den por cantar çien marauedís a cada Orden. E mando que me canten los clérigos de la dicha eglesia de Santiago, que me canten por mi ánima e por ánima de mi padre e de mi madre, çiento misas, e que les den por las cantar çient marauedís, e commo las cantare que assí ge las paguen. E mando que me offrenden en la dicha eglesia de Santiago vn anno de pan e vino e de candela de çera, e que me lieuen de offrenda de cada día dos dineros de pan e vn dinero de vino e çera, la que abastare en [tabra] para quemar. E mando que me meran con mi cuerpo mi saya de mezcla. E mando a Pero Ferrández, alcallde, mi marino, mil maravedís en dineros por seruiçio que me dino e todos los pannos que yo tengo, que él me dio. E mando más al dicho Pero Ferrández dos almadraques, e dos cabeçales, e quatro sáuanas, edos cabeçales, e la colcha blanca, e tres pares de manteles de lino. E mando a Pedro, mi criado, por seruiçio que me fizo, çinquenta marauediés. E mando que pagado e conplido este mi testamento de mis bienes, segunt que en él está escripto e ordenado, que todo lo al que fincare remaniente de los dichos mis bienes, así muebles commo raizes, que los aya e herede Guisabel, mi fija, a quién establesco por mi heredera.

E para esto conplir, fago mis albaçeas que cunplan ese mi testamento de mis bienes, sin dannos dellos e de todas sus cosas, a Ferrant Pérez e a Pero Ferrández mi marido. E mando a cada vno dellos por su trabajo cinquenta maravedís, e qual ello feziere por mi ánima, que a tal depare Dios quien faga por las suyas quando más menester les fuere. E reuoco todos quantos testamentos e madas e codeçillos yo he fecho hasta el día de oy, así por escripto commo de palabra, que todos sean rotos e casos, e que ninguno non vala nin faga fe, saluo éste que me otorgo e he por firme para siempre jamás.

Fecha la carta de testamento en Niebla, diez dias de febrero, era de mil e trezientos e ochenta e siete annos.

Testigos Ferrant Pérez e Gonçalo, sobrino de Pero Ferrández, e Pero Ferrández e Juan Esteuan.

Yo Pero Simón, escriuano público por nuestro sennor el rey en Niebla, lo fiz escreuir e fiz aquí mio signo e so testigo.

 

Bibliografía:

Ana Mª Anasagasti Valderrama y Laureano Rguez. Liáñez - "Niebla y su tierra en la Baja Edad Media. Historia y documentos" Pág.. 482