¿QUIEN TIRÓ LA PELOTA: JURADO CARRILLO O MUÑOZ Y PABON?

Manuel Romero Triviño

De todos es sabido, que en la historia del Rocío, hay un hecho importantísimo que fue la Coronación Canónica de la Virgen en 1919.

Siempre se le ha atribuido la idea de la misma al hinojero, D. Juan Francisco Muñoz y Pabón (con b y no con v como se ve en muchos sitios, incluso nomenclátor oficiales de calles), con su famoso artículo de "La pelota está en el tejado" publicado el 25 de Mayo de 1918.

Pero ¿realmente fue suya la idea?. Veamos los acontecimientos históricos.

En el año de 1915, la Academia Bibliográfica Mariana de Lérida, convoca un certamen literario en honor de la Virgen del Rocío. Al mismo, se presentó un modesto cuento titulado "El Traje de luces", escrito por D. Cristóbal Jurado Carrillo, Presbítero y Párroco de la localidad de Niebla (Huelva), el cual resultó premiado, siendo publicado al año siguiente.

Portada del cuento original de Cristóbal Jurado Carrillo

En sus páginas y a través de su protagonista, Manolillo "el Choquero", un pobre torerillo de Huelva, Jurado Carillo solicita al Arzobispo de Sevilla, la Coronación de la Virgen del Rocío, en memoria de su Asunción gloriosa al cielo.

Recordemos que estamos en 1915. Textualmente podemos leer en el Capítulo V, Pág. 18: "La divina Señora encargó por último al torerillo que fuese a decir, de su parte, al Sr. Arzobispo de Sevilla, que quería que fuese coronada solemnemente su imagen del Rocío en recuerdo de su Asunción gloriosa a los cielos."

Volvamos a 1918. Al día siguiente de la publicación del artículo de Muñoz y Pabón, Jurado Carrillo le dedica una Carta abierta en el Diario "La Provincia", en la que deja claramente expresado que la idea de la Coronación partió de él a través de su cuento antes citado.

El texto de la misma es el siguiente:

CARTA ABIERTA

La Coronación de la Virgen del Rocío

Al muy lltmo. Sr. D. Juan F. Muñoz, Canónigo de Sevilla.


Muy ilustre señor: Al leer su artículo «La pelota en el tejado», inserto en el «Correo de Andalucía» el 25 de Mayo próximo pasado, me alegré, porque coincidía usted conmigo en que debe ser coronada canónicamente la popularísima imagen de la Virgen del Rocío, célebre en el condado de Niebla.

Y aunque no soy hijo de Huelva ni aún de la piadosísima Sevilla, en el orden de la naturaleza, no por eso dejo de serlo de la primera por la adopción y gracia de la fe cristiana y de la prescripción del tiempo, pues llevo muy cerca de treinta años de vida parroquial en Niebla, de la tierra de los choqueros, y en la Archidiócesis hispalense.

En gracia a estos títulos honrosísimos fui el primero que en mi esperpento literario «El traje de luces», en honor de la Virgen del Rocío, editado por la insigne Academia Bibliográfico Mariana, de la ciudad de Lérida en 1916, pedía por mediación de un pobre torerillo andaluz, Manolillo «el choquero», protagonista del cuento, discípulo del señor Siurot y del entonces célebre arcipreste, hoy obispo de Olimpo, al Eminentísimo señor Cardenal-Arzobispo de Sevilla, la Coronación canónica de la Virgen del Rocío, en recuerdo de la Asunción gloriosa de María a los Cielos.

Pero no hay cosa peor en este valle de lágrimas que ser curas villanos y pecadores, que dirían cervantistas, para que ni la diva fortuna se cuide de hacer germinar la diminuta semilla, y que sea preciso pasar antes, como en el caso de la Bernadita en Lourdes, por las pruebas del hierro y del fuego para llevar adelante la piadosa empresa. Y que se cumpla el dicho evangélico: «De que Dios se vale de las cosas despreciables para confundir a los fuertes.»

Y aquí viene como anillo al dedo lo de la constitución de una célebre junta, no tan célebre como las militares, para defender, no ya los garbanzos sino la justicia de la coronación de la Virgen del Rocío, como reina de los peregrinos del condado en esta vida terrenal.

Como principios de la gran empresa en manos de usted, por ser buenas manos, y además como hijo del célebre Condado, del cual, aunque mercenario, tengo hoy la llave, con las viejas tradiciones de sus notables condes y la Santa memoria de sus prelados, pongo con esta Epístola, ejemplares modestos por ser míos, de la «Historia de las Coronaciones de las Imágenes de la Virgen», de los «Derechos de María a ser coronada en sus Imágenes» de las «Coronas que deben ostentar las Imágenes de María con arreglo a su época»; y «Proyectos amplísimos para celebrar las fiestas de las Coronaciones en obsequio de los Reverendos Prelados y de las autoridades civiles con el Visto Bueno de la Academia Mariana de Lérida.

Con cuyos materiales no hay más que coser y cantar, o mejor dicho surcir solamente; pues en lo de cantar hay que tener presente, el dicho español: «Cuando el español canta, o lleva la procesión por dentro o no tiene una blanca».

Lo cual quiere decir que para cantar a la Virgen del Rocío en la gran plegaria de su coronación solemne, hacen falta algunos fondos, por lo cual comienzo yo enviando mi pobre, pero generosa suscripción, de cinco pesetas, como el pequeño óbolo de la viuda, al señor cura párroco de Almonte.

Y así siguiéndome los demás fieles devotos tendremos pronto lo del chistoso sainetillo andaluz.

«Cantaré, cantaré, porque hay viñas y olivares».

Resultando de todo esto, para gloria de María, que la historia del Santuario del Rocío cantará en su día, que un ilustre canónigo de Sevilla, hijo de la provincia de Huelva, y un modestísimo cura de Niebla, iniciaron el pensamiento de la Coronación solemne de la Virgen del Rocío, la más popular de la Archidiócesis hispalense y del célebre Condado de Niebla en la provincia de Huelva.
 

Cristóbal Jurado.
Párroco de Niebla.


26 de Mayo de 1918."

Las dos fotos que se conservan de Jurado Carrillo.
Esta, concretamente junto a la antigua imagen de la Virgen del Pino
(Cedida gentilmente por D. Carlos Irisarri, actual Párroco de Niebla)

Tiempo después, el 7 Octubre del mismo año y en el diario "La Provincia", ya desaparecido, publica "Una Carta", dirigida esta vez al Sr. Presidente de la Junta de Caballeros para la Coronación de la Virgen del Rocío, que no era sino otro que Muñoz y Pabón, insistiendo ya no sólo en la autoría de la idea, sino que además manifiesta tener la misión de verificar el mayor numero de coronaciones de las imágenes célebres de María en España y América, amén de haber escrito numerosas obras para propagar tal devoción, premiadas por la Academia de Lérida anteriormente citada, de la que era Académico por oposición de mérito literario en Andalucía.

Portada del libro en el que se encuentran reunidos todos los cuentos

 

También fue quién redactó la exposición dirigida al Papa, solicitando la Coronación en nombre del pueblo de Almonte, que firmaron el Párroco D. Manuel Márquez Gómez y el Alcalde D. Antonio Acebedo Valladolid, así como el mismo Cristóbal Jurado Carrillo.

Otro hecho a destacar es que Jurado Carrillo, fue el representante oficial de los más altos estamentos de Huelva en los actos de la Coronación, tal y como se recoge en los saludas dirigidos al Sr. Cardenal Arzobispo de Sevilla, D. Enrique Almaraz y Santos.

En todas hay una frase que se repite: "iniciador", ya sea de "la hermosa idea", el "solemne acto", de "tan hermoso pensamiento"...

Entonces, ¿quién tiró la pelota al tejado?, como se pregunta Julio Flores Cala en su libro "El Rocío de ayer: 1900-1960":

De la Virgen del Rocío
y de su Coronación:
¿de quién fue aquella idea?
¿fue del párroco de Niebla
o de Muñoz y Pabón?

A la vista de los hechos históricos, hemos de pensar que fue Jurado Carrillo quién la "embarcó", como tradicionalmente se dice en esta tierra y que Juan Fco Muñoz y Pabón, la recogió del mismo y jugó con ella hábilmente, valiéndose de su popularidad como escritor costumbrista, hasta marcar el gol que le llevaría a la fama.

 

Cristóbal Jurado Carrillo

Por eso, aunque Muñoz y Pabón organizara la Coronación logísticamente, hay que dar su sitio al Párroco de Niebla, Cristóbal Jurado Carrillo, como mentor de la misma tres años antes en su cuento "El Traje de Luces" y por lo tanto, verdadero padre de la idea.

"Al César lo que es del César".

Bibliografía:
Cristóbal Jurado Carrillo - "El Traje de Luces" - 1916
Cristóbal Jurado Carrillo - "Leyendas Piadosas en Honor a la Santísima Virgen del Rocío"
Julio Flores Cala - "El Rocío de ayer: 1900-1960" - 2004
Parroquia de Niebla (Huelva)
http://hdadvirgendelpino.blogspot.com.es/2011/01/un-cura-de-niebla-cristobal-jurado-co.html
Fondo documental del Centro de Estudios Rocieros del Ayuntamiento de Almonte (CER)
Archivo Particular

El Rocío -

© Manuel Romero Triviño - 2013